Metodología

El estudio de las partículas biológicas aerovagantes se realiza utilizando un captador tipo Hirst siguiendo los estándares establecidos por la Red Española de Aerobiología en su Manual de Calidad y Gestión, y la norma EN 16868:2019 (CEN 2019).

Método de muestreo y análisis

El estudio de las partículas biológicas aerovagantes es posible gracias al desarrollo de distintos instrumentos de muestreo que permiten captarlas en base a unos principios físicos.

En general, los muestreadores pueden agruparse en tres categorías:

  1. captadores gravimétricos
  2. captadores de filtración,
  3. captadores de succión.
 

En la actualidad está muy extendido el uso de captadores que se basan en el principio de succión combinado con el de la impactación, que fue concebido por Hirst a mediados del siglo XX y del que se han hecho diversas variantes que permiten aumentar la eficacia de captación de las partículas atmosféricas. Como el polen y las esporas son transportadas por el aire en trayectorias horizontales, estos captadores aprovechan la inercia de estas partículas, propiciando el impacto sobre una superficie. Mediante una bomba de vacío que succiona un volumen de aire determinado, a través de un orificio, impacta sobre una superficie impregnada con una sustancia adhesiva que se dispone sobre un tambor que gira a una velocidad de 2 mm/hora; esta velocidad de rotación permite hacer muestreos aerobiológicos de hasta siete días de duración y que las partículas queden retenidas de forma secuencial. Este tipo de captador hace posible que los resultados se expresen en unidades de volumen de aire.

La superficie impactada se corta en fragmentos correspondientes a los días de la semana y cada uno de ellos es montado en una preparación de microscopía óptica, teñido y fijado. Se llevan al microscopio óptico donde son analizados mediante la identificación y conteo de todas las partículas biológicas presentes en la preparación. Los resultados se expresan en granos de polen o número de esporas por metro cúbico de aire (granos/m3; esporas/m3). Los captadores utilizados han sido el modelo Burkard Ltd. y Lanzoni s.r.l.

El análisis continuado de la atmósfera de una ciudad da lugar a una relación cuantificada de tipos polínicos (espectro polínico) que tipifican esa zona de muestreo. También se pueden realizar conteos horarios para saber en qué franja horaria hay unos niveles de polen más altos. Cuando pretendemos interpretar los datos obtenidos mediante tendencias generales se recurre a la representación gráfica de periodos de polinización de los distintos táxones, utilizando como unidad base el día, la semana, el mes, etc. Pero la representación más acertada y la que define una zona de estudio es el calendario polínico.